Innovación subterránea

Julian West y pozos de hormigón

Julian West disfruta de su trabajo como lo ha hecho desde el primer día, hace 35 años. Y no le importa que todo su esfuerzo esté enterrado bajo tierra. Como jefe de producto de juntas de tuberías en Trelleborg, a West le basta con saber que la infraestructura de abastecimiento de agua bajo nuestros pies funciona perfectamente sin que nadie se dé cuenta.

No hay rascacielos en su currículum. Ni siquiera un pequeño edificio, una carretera, un ferrocarril u otra infraestructura visible. Julian West ha dedicado toda su trayectoria profesional a los polímeros, centrado principalmente en la ingeniería del agua. La gestión del agua le apasiona.

“Es una parte tan básica e importante de nuestra vida diaria”, dice West. “Trabajar en cada parte del ciclo del agua –desde que cae como lluvia y hasta que vuelve al mar– es muy gratificante. Aunque las juntas que fabricamos en Trelleborg, que se colocan entre los segmentos de tubería, ocupan un espacio mínimo dentro de los sistemas de agua, desempeñan una función crítica”.

La mayoría de la gente diría que el trabajo preparatorio antes de construir un edificio es la parte menos glamurosa de la ingeniería civil. West discrepa.

“Me atrae por su importancia”, dice. Las juntas de caucho son componentes esenciales para garantizar el transporte seguro del agua potable o de las aguas residuales por el intrincado laberinto de tubos y colectores conectados a nuestros hogares y lugares de trabajo.

West explica que cada tipo de tubería requiere una solución de estanqueidad distinta. Las tuberías de plástico plantean desafíos propios, al igual que los sistemas hechos de hormigón. Y aunque se trata de dos materiales competidores, ambos necesitan juntas de caucho fiables.

“El hormigón es rígido. Una vez fabricado y curado, no se dobla ni se deforma, mientras que las tuberías de plástico están diseñadas para deformarse hasta un 10% una vez rellenada y compactada la zanja. Hay que tener presente estas características divergentes cuando se diseñan las uniones”.

El proceso de sellado ha recorrido un largo camino desde que Julian West dio sus primeros pasos profesionales. Durante años, el procedimiento estándar consistió en montar la junta a pie de obra. Pero hoy los mercados se inclinan cada vez más por soluciones integradas antes de transportar las tuberías a la obra.

“La tendencia es alejar el montaje de juntas de la obra de construcción, trasladándolo al entorno seguro y controlado del taller. De este modo, se reduce el riesgo de incidencias dentro de la zanja”, explica West.

“Montando las juntas en un taller, es menos probable que se tuerzan, se extravíen o se coloquen al revés. Fuimos los primeros en introducir las soluciones integradas, y ahora nuestros competidores empiezan a moverse en la misma dirección. No es nada nuevo, pero el sector de la construcción tiene fama de conservador cuando se trata de sistemas subterráneos”.

Julian West and a customer

West conoce a fondo todos los aspectos de la industria de gestión del agua. Sus observaciones son muy apreciadas por todos los profesionales del sector, ya sean ingenieros hidráulicos o fabricantes de tuberías. Una parte de su trabajo consiste en colaborar con los fabricantes de máquinas y moldes de tuberías, y también con los propios productores de las tuberías, para conseguir el mejor diseño y el mejor producto final. También es asesor de confianza de varios comités reguladores, tanto en el sector de juntas elastoméricas como en el de tuberías y pozos de inspección de hormigón.

“Puedo conocer a ingenieros competentes de todo el mundo que se dedican a lo mismo que yo. Es muy gratificante”, dice.

Al preguntarle qué depara el futuro para el sector de la infraestructura hidráulica, cree que crecerá el interés por incluir la vida útil de los equipamientos en la especificación de las juntas y tuberías.

“Trelleborg está sometiendo diferentes tipos de caucho a pruebas de relajación de esfuerzos de larga duración para calcular cuánto tiempo tardará el caucho en perder su resistencia. Nuestro objetivo es un mínimo de 120 años; es un objetivo que encaja con nuestra filosofía de hacer las mejores juntas, no las más baratas”.

El impacto del cambio ­climático es cada vez más evidente en las infraestructuras subterráneas del agua. A una escala mayor, la necesidad de tener en cuenta sus efectos ha propiciado la implantación de estrategias como sistemas de drenaje urbano sostenibles, con sistemas de retención que retienen y liberan el exceso de agua de manera sostenible. En su esfuerzo de sostenibilidad, la industria incluso ha recuperado las alcantarillas oviformes ideadas por los primeros ingenieros hidráulicos europeos, los romanos.

“Es una solución muy inteligente”, admite West. “Las tuberías con forma oval se caracterizan por unas velocidades de autolimpieza superiores a las tuberías circulares a caudales bajos y, por lo tanto, hay menos riesgo de que se obstruyan. Pero todavía tienen capacidad suficiente para evacuar el agua durante tormentas torrenciales o inundaciones. Ya se empiezan a ver más tuberías con forma de huevo en el mercado”.

 

Las juntas de caucho son componentes esenciales para garantizar el transporte seguro del agua potable o de las aguas residuales por el intrincado laberinto de tubos y colectores conectados a nuestros hogares y lugares de trabajo
Julian West, jefe de producto de juntas para tuberías de Trelleborg
Julian West
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