Juntas que ahorran energía

Una colaboración estrecha demostró ser clave cuando la empresa de ventilación Rasch experimentó problemas con las juntas de una de sus compuertas.

Hoy en día, los sistemas de ventilación no solo tienen que gestionar grandes flujos de aire para poder ventilar edificios herméticos. En una época de creciente conciencia ambiental, son cada vez más habituales los sistemas de control inteligente para dirigir los flujos de aire. Con sistemas de este tipo, puede reducirse al mínimo el consumo de energía, un requisito prioritario para constructoras y administradoras, a menudo inte-resados en obtener la certificación medioambiental con la norma inter-nacional BREEAM.

Para asegurar un consumo energético bajo del sistema de ventilación del edificio, son imprescindibles las compuertas con secciones móviles accionadas por sistemas de control motorizados. Según las tendencias actuales, es cada vez más habitual instalar estas unidades en los edificios modernos.

Un actor importante en este sector es la empresa Rasch. Originalmente un negocio  familiar fundado por tres hermanos en los años 30, Rasch ha crecido hasta convertirse en un fabricante líder de diferentes tipos de productos de ventilación, como sus compuertas cortafuegos y de aire que se insta-lan en todo tipo de construcción, incluyendo centrales nucleares, minas, escuelas, oficinas y centros comerciales.

Hace unos años, cuando Rasch estaba inmersa en un proceso de rediseño para reducir el peso y las dimensiones de una de sus com-puertas de persiana, se hizo  visible un problema: las juntas existentes la hacían demasiado pesada y los motores eléctricos no podían cerrar las lamas correctamente.

“Llamamos a nuestro  contacto en Trelleborg, Peter Somvall, y le preguntamos si podía solucionar nuestro problema”, explica Anton Berner, desarrollador de productos en Rasch.

Añade Carina Ström, responsable de compras de la empresa: “Surgió inmediatamente una relación positiva de diálogo y colaboración. Trelleborg nos ha ayudado mucho durante todo el proceso”.

El equipo de Trelleborg estudió el problema de Rasch desde todos los ángulos. Acompañado de un diseñador y un desarrollador, Peter Somvall, desarrollador de negocios para perfiles de estanqueidad en Trelleborg Industrial Solutions, visitó las instalaciones de Rasch y habló con sus desarrolladores y montadores.

“No tardó en evidenciarse que era un problema de diseño, no de material”, explica Somvall.

Se inició un proceso que todos describen como una “colaboración estrecha”, durante el cual Berner y sus colegas visitaron la planta de producción de Trelleborg.

“Fue una colaboración muy flui-da desde el primer día”,  reconoce Berner. “Somvall y sus colegas vinieron a nuestra empresa, estu-diaron y examinaron, tomaron muestras, simularon y analizaron, y elaboraron un boceto que luego fuimos estudiando y modificando. Como parte del proceso, también desarrollamos un prototipo que probamos aquí en nuestra planta de fabricación”.

El desarrollador de productos Anton Berner valoró la colaboración con Peter Somvall de Trelleborg, que se materializó en bocetos y un prototipo probado in situ en las instalaciones de Rasch.

Somvall destaca la importancia de escuchar a los montadores. En este caso, la clave del éxito fue dise-ñar una solución que fuera fácil de montar.

“Sabemos que es en la propia obra de construcción donde pueden dispararse los costes”, afirma. “Por esta misma razón, es importante desarrollar soluciones fáciles de montar que pueden fabri-carse en grandes series sin dejar de cumplir rigurosos criterios de tolerancia”.

Trelleborg ha sido un proveedor importante de perfiles de estan-queidad para los productos de Rasch. Somvall reconoce que la empresa aprendió muchas leccio-nes durante el desarrollo de la com-puerta de persiana.

“Ha revolucionado toda la gama de productos de Rasch”, explica. “La nueva solución ha facilitado enormemente el manejo de las com-puertas de la empresa”.

 

Fue una colaboración muy fluida desde el primer día
Anton Berner, Rasch